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Compartid mi Visión de la América de la Era Dorada

 


Un mensaje de Saint Germain, dado en la celebración del día de Cristóbal Colón, Octubre 12 de 2005


¡YO SOY la Libertad, la Libertad YO SOY!


Amados amigos de la Libertad, YO SOY vuestro Saint Germain y he venido a llamar a aquellos que son los verdaderos Amigos de la Libertad ­en América y alrededor del mundo ­para que se despierten y asuman una posición a favor de la Libertad. Y para daros una herramienta supremamente poderosa para empezar el proceso de asumir una posición ante la Libertad, os entrego el
Rosario de la Era Dorada para América, por el Arcángel Miguel.

Realmente, este Rosario incorpora los cuatro pilares que tienen que conducir y que conducirán a América hacia la Era Dorada. Esos pilares son Dios-Padre, y sus representantes El Morya y el Arcángel Miguel; Dios-Madre, y sus representantes la Madre María y la Diosa de la Libertad, Dios-Hijo y su representante Jesús y Dios-Espíritu Santo y su representante que SOY YO, como el Maestro del Séptimo Rayo del Espíritu Santo. Este es el Séptimo Rayo del Espíritu Santo que sopla donde le place.

Este Rosario es, entonces, un cáliz capaz de mantener las energías del Espíritu Santo para que éstas no se derramen sobre el suelo de la conciencia humana, la conciencia de la dualidad, que es el principal problema que impide a América y al resto del mundo manifestar la Era Dorada. ¿Cuál es la esencia de esta conciencia de la dualidad? Pues bien, es, como Madre María lo explica con tanta elocuencia en su nuevo libro, “Claves Maestras para la Vida Abundante”, el sentido de separación de Dios, el engaño que sostiene que cualquier cosa podría ser separada de su fuente, que cualquier parte de Dios podría ser separada de Dios.

Esto es ciertamente el origen de la caída de Lucifer y de todos los seres que cayeron desde Arriba. Estos son aquellos que fueron expulsados de los planos espirituales por el Arcángel Miguel. O más bien, ellos se expulsaron a sí mismos porque se colocaron a sí mismos en oposición a la Voluntad de Dios, a la cual sirve el Arcángel Miguel, como el Supremo Guardián. Por consiguiente, a través del sentimiento de la separación y de ese sentir que se oponían a la Voluntad de Dios descendieron al plano de la dualidad y, de este modo, crearon la verdadera oposición que los expulsó del plano espiritual ­donde todo es Unidad y donde, por lo tanto, no existe oposición posible.

Desde ese entonces, ellos han permanecido en el plano de la dualidad, creando su propia oposición, creando, entonces, la lucha dualística entre los dos extremos, llámense bien o mal, capitalismo o comunismo o cualquier cosa que los seres humanos puedan imaginar ­y cualquier otra cosa que los caídos puedan imaginar en sus intentos por arrastrar a aquellos que no cayeron desde Arriba en esta inacabable lucha dualística. Esta es la lucha que les impedirá regresar a su hogar y les impedirá cumplir con su destino y con su Plan Divino.

El nacimiento del elitismo
Amados míos, el problema inicial en este planeta es realmente el sentimiento de separación y el hecho de que el sentimiento de separación abre la posibilidad de que la humanidad pueda ser dividida en aquellos que tienen y aquellos que no tienen. Y así, desde la misma conciencia de separación brota la conciencia del elitismo. Esta conciencia hace que algunas personas crean que ­debido a esto o a aquella característica externa- ellos pertenecen a la elite. Ellos son mejores que otras personas y tienen derecho a ciertos privilegios y a ciertos poderes que no tiene la población en general.

Oh, amados míos, ¿podéis comprender que toda esta conciencia está basada en el sentimiento de separación de Dios? Porque, realmente, cuando os veis a vosotros mismos como Uno con Dios, comprendéis que sin Él nada fue hecho de lo que ha sido hecho. De este modo, el Ser de Dios está dentro de todo aquello que fue creado y, entonces, las comparaciones y los juicios de valor no tienen significado. ¿Cómo podría un aspecto de Dios tener más valor que cualquier otro aspecto de Dios cuando todos los aspectos de Dios tienen un valor infinito? ¿Cómo podría cualquier expresión del infinito valer más que cualquier expresión del infinito? Es imposible que esto ocurra cuando estáis en la conciencia de la Unidad, en la conciencia del Cristo, queriendo decir con esto que vuestro ojo es Uno porque no veis la dualidad sino que tan sólo veis la Unidad con vuestra Fuente.

Pero cuando vuestro ojo se convierte en el mal, queriendo decir que vuestra visión se divide por los extremos dualísticos que brotan de la conciencia del anti-cristo, entonces, es posible dividir a la humanidad entre “los que tienen” y “los que no tienen” y esto, entonces, es el mayor problema en el planeta Tierra. Y amados míos, América fue realmente concebida como el ideal de la nación que se convertiría en la pionera de la desaparición de la Tierra de esta conciencia elitista. Por consiguiente, América es la clave de la introducción de la Era Dorada, que tan sólo puede llegar cuando la humanidad reconozca su Unidad con su Fuente.

La Percepción de América
Amados míos, yo soy bien consciente del hecho de que la mayoría de las personas que viven en América ­y tomad nota de que, deliberadamente, no estoy diciendo “la mayoría de los americanos”, porque estoy hablando de aquellos que viven en América- no son conscientes de cómo América es percibida por fuera de sus fronteras. También soy consciente de que muchos de vosotros, que habéis sido educados en otros países, habéis sido condicionados a mirar a América con sentimientos algo mezclados o incluso negativos. Esto es realmente comprensible dado el historial de la política exterior americana durante muchas décadas.

La mayoría de las personas en América no pueden comprender esto porque la prensa americana ha mantenido a las personas en América tristemente ignorantes en cuanto a lo que acontece en el resto de mundo. Y de ese modo, en vez de servir a la causa de la Libertad sosteniendo un espejo frente a las personas en América, la prensa ha creado una cortina de humo que evita que las personas vean la viga -el poder de la elite y su abuso de poder ­ en el ojo de su propia nación.


Yo soy consciente de que muchos de vosotros que no residís en América probablemente tendréis que procesar vuestros sentimientos hacia América antes de que podáis dar este rosario por América con todo el corazón. Entonces, yo os guiaré por un pequeño viaje y os contaré sobre la visión original detrás de la creación de esta nación.

Amados amigos de la Libertad, antes de que yo ascendiera, e incluso un poco de tiempo después, serví al continente europeo y mi objetivo y visión clara consistían en crear unos Estados Unidos de Europa. Sin embargo, esto se convirtió en una tarea imposible, incluso para un Ser que tenía unas habilidades diplomáticas tan extraordinarias como las mías. La razón por la que resultó imposible fue que Europa estaba completamente encasillada en la conciencia del elitismo que se remonta a los ángeles caídos.

Es un hecho lastimoso que muchos de los reyes y hombres nobles de Europa en realidad eran ángeles caídos encarnados que tenían el compromiso absoluto de mantener el “paraíso en la Tierra” de los elitistas que creyeron que habían creado para sí mismos. Se mantenían completamente ciegos al hecho de que la elevación de conciencia de la humanidad y la entrega de nuevo conocimiento y tecnología ya les “había quitado el piso” hasta de sus propios castillos. Se negaron a aceptar el cambio que se necesitaba por querer -como siempre lo ha hecho la elite del poder- mantener el status quo.

Ellos rechazaron todos mis intentos por crear la unidad entre las naciones europeas, se opusieron al cambio y habéis visto el baño de sangre que siguió con la Revolución Francesa. Este baño de sangre fue completamente innecesario y, realmente, no trajo la verdadera libertad y democracia, más bien, simplemente remplazó un poder de la elite con un poder de la elite con el que rivalizaba. La lección es, entonces, que el verdadero cambio con frecuencia puede producirse sin derramamiento de sangre. Y en la era de hoy, el verdadero cambio TIENE que producirse sin derramamiento de sangre.

Entonces, allí estaba yo en medio de esta agonía de la muerte de una clase de ángeles caídos, muchos de los cuales ya han sido sacados de este planeta. Comprendí claramente la imposibilidad de que las naciones europeas cambiaran su propia de culebra elitista y se reunieran todos bajo un verdadero espíritu de unidad. Entonces, concebí ­en un consejo con cierto número de otros Seres Ascendidos ­el plan para establecer una nueva nación donde nosotros pudiésemos empezar haciendo borrón y cuenta nueva y, por lo tanto, tener una mayor oportunidad de establecer una nación que fuera “una nación bajo Dios” y que otorgara “libertad y justicia” a todos.

 

La Dispensación Divina para crear América
Sin embargo, para establecer a América, tuve que obtener una dispensación de un Consejo Cósmico llamado El Gran Consejo Kármico. Este es un consejo de Seres Ascendidos que supervisan la totalidad de las condiciones kármicas para el planeta Tierra y a quienes se les da la tarea de diseñar el curso que mejor permita a la humanidad equilibrar su karma y, de ese modo, restaurar este planeta a su pureza original.

La Junta Kármica tenía algunas preocupaciones justificables sobre el hecho de establecer una nueva nación. Una de estas preocupaciones eran los pueblos nativos que vivían en el continente americano y la pureza del medio ambiente natural. Otra preocupación la constituía el hecho de que al crear una nación muy poderosa, en realidad era posible crear un monstruo como Frankenstein que pudiera embeberse tanto con su poder que ignorara o rechazara sus orígenes espirituales y utilizara la luz para abusar del poder, de las posesiones materiales y del placer. Este es, realmente, un patrón que se ha visto durante muchas civilizaciones pasadas, más notablemente la civilización de Roma, que se auto-destruyó debido a un abuso de poder, un abuso de la Luz que se le había otorgado al pueblo romano en un intento por llevar la civilización a un nivel más alto.

Y precisamente, porque muchas de las personas que vendrían a América reencarnarían del Imperio Romano, la Junta Kármica estaba supremamente preocupada de que sencillamente pudieran repetir sus viejas costumbres, tratando de ganar poder, riqueza y placeres, en vez de estar dispuestos a sacrificarse por una visión superior, una meta espiritual superior. El peligro era que podían empezar a actuar como niños malcriados demostrando, por lo tanto, que no habían progresado espiritualmente desde su encarnación en épocas romanas.

También existía una preocupación muy legítima por el hecho de que crear una nueva nación no necesariamente dejaría al poder de la elite por fuera de esa nación y, de ese modo, el elitismo podría realmente navegar como un polizonte en los barcos que trajeron a los colonizadores del viejo mundo al nuevo.

Amados amigos de la Libertad, debo deciros que aunque yo estaba completamente consciente de estas preocupaciones, estaba tan entusiasmado con mi visión de una Era Dorada en América que despejé todas las preocupaciones de la Junta Kármica siendo ­francamente- casi demasiado impaciente en mi decisión de asegurar el permiso para la creación de una nueva nación. Y entonces, debido a mi entusiasmo tan contagioso ­y debo añadir que la Llama de la Libertad realmente posee grandes poderes persuasivos ­sí recibí el permiso para la creación de los Estados Unidos de América.

Sin embargo, este permiso tuvo un precio porque sí tuve que colocar una parte de mi logro espiritual personal como colateral para esta nación. Y por esto, puedo aseguraros que yo he invertido mucho en los Estados Unidos de América. Y mi habilidad de llevar a este planeta a la Era Dorada de Acuario está sí está estrechamente ligada al futuro de los Estados Unidos.

Sentid el Espíritu de la Libertad
Mis amados corazones, deseo impartiros una porción del inmenso entusiasmo que sentí en aquellos tempranos días. ¡Cuánto gozo sentí al observar a las personas que partían del continente europeo con la gran esperanza de escapar de la pobreza, de la opresión y del gran peso de la desesperanza que habían experimentado creciendo en Europa! ¡Qué inmenso gozo sentí al ver cómo sus espíritus se sentían más livianos en la medida en que cruzaban ese gran océano azul y cómo sus corazones se expandieron cuando vislumbraron por primera vez la costa americana y comprendieron que estaban entrando a una tierra de oportunidad.

Ah, amados míos, ¿acaso no es la Libertad la oportunidad de convertirse en más, de liberarse de las limitaciones y alcanzar los más altos sueños? En el mundo de hoy, pocos de vosotros habéis experimentado la opresión y el verdadero sentido de desesperanza que la gente “común” sentía en aquellos días en Europa. Apenas si podéis comprender cómo el espíritu de estas personas vivía demasiado agobiado con el enorme peso que caía sobre ellos por el hecho de que estaban tan aprisionados por las limitaciones impuestas desde arriba y las limitaciones desde abajo y las limitaciones provenientes de todas las esquinas del globo.

Entonces, es difícil para vosotros en el mundo de hoy comprender el sentimiento de libertad, el sentimiento de esperanza con el que posaron su mirada en la costa americana por primera vez. Sin embargo, puedo deciros que produjo una inmensa felicidad a mi corazón ver tantas personas abrazar la oportunidad que se les otorgó en este continente. Y cuánto gozo representó para mí observar un pequeño grupo de personas reunirse y convertirse en la puerta abierta para traer la visión de, no sólo otra provincia británica sino de, una nación independiente que tuvo una nueva visión ­jamás vista antes- de liberarse de una elite del poder que dominó la población, convirtiéndola, literalmente, en esclavos.

Ah, amados míos, la visión que compartieron los padres fundadores de América fue realmente inspirada por mí, porque trabajé con muchos de ellos a niveles internos. Y pude inspirarlos en momentos críticos para que captaran la visión de que era posible crear, no sólo una nación independiente sino una nación con una manera totalmente nueva de gobierno que le otorgó a cada persona la oportunidad de influenciar el destino de toda la nación.

En el mundo de hoy, dais la democracia por hecho y apenas si podéis comprender qué idea tan novedosa, tan estremecedora, fue en esos días. Pero considerad que a través de la historia conocida, la mayoría de las personas en esta Tierra han vivido en un sistema altamente elitista, la cual con frecuencia tiene todo el destino de ellas en las manos y en la mente de apenas una persona. Considerad cuántas personas a través de la historia han gastado toda su vida asistiendo a las necesidades de un ser humano y cuántas personas han tenido sus vidas destrozadas o perdidas por la ceguera ­o la absoluta locura- de este líder.

Pensad, entonces, en la felicidad de las Huestes Ascendidas ante el hecho de que los padres fundadores de América fueron capaces de captar una visión superior y de traerla a lo físico ­y, ciertamente, de escribirla en la Declaración de Independencia y de la Constitución. Pensad en nuestra alegría cuando vimos su buena disposición de dejar de lado su propia seguridad, su propia comodidad ­y, por supuesto, sus propias vidas ­ para traer esta visión al nivel de la realidad y, por consiguiente, luchar contra todas las circunstancias extrañas para forjar una nueva nación.

Ah, si tan sólo pudieseis sentir el gozo que llena mi corazón, incluso hoy en día, cuando pienso lo que significó ver un punto de luz empezando a formarse en aquellos días de la Colonia Americana. Este punto de luz aumentó en fortaleza hasta que empezó a brillar a través de la nube oscura de energía mal-calificada que había estado pendiendo sobre esta nación como una capa de muerte durante un milenio. Realmente, era como el sol dividiendo las nubes oscuras y, de repente, aparecía un hilo plateado que brillaba a través de las nubes oscuras. Existía la esperanza de que el poder de la elite que había oprimido a las personas de la Tierra durante eones pudiera, finalmente, ser destronado y la Tierra pudiera dar nacimiento a la Era Dorada y, eventualmente, convertirse en la Estrella de la Libertad, que es su destino último.


Captad la Visión de un Planeta Libre
Amados amigos de la Libertad, deseo animaros con mucha fuerza ­no importa en qué parte del mundo viváis ­a que estudiéis el nacimiento de la nación americana. Observad cualquier documental que esté al alcance de vosotros. Leed cualquier libro que esté al alcance de vosotros. Pero primero que todo, haced un esfuerzo por sintonizaros con el Espíritu de la Libertad que estaba detrás de la creación de esta nación. Porque, realmente, es el mismo Espíritu de Libertad que estuvo detrás de la creación de esta nación. Porque, en verdad, es ese mismo Espíritu de Libertad que puede esparcirse a cada nación en la Tierra y, por lo tanto, liberar vuestra propia nación de un sistema elitista que oprime a las personas.

Mirad cómo la idea de la democracia se esparció de América a Europa y de allí a casi todos los continentes. Este es, realmente, el potencial, el gran potencial de América, que América esparcirá la Libertad a través de este planeta. Y, amados míos, ¿qué es la verdadera libertad? Bien, es que las personas se liberen de la elite del poder, que sean libres de la esclavitud espiritual y de la opresión impuesta a ellos por aquellas corrientes de vida que se han colocado a sí mismas en oposición a la Voluntad de Dios y, por lo tanto, se oponen activamente a la manifestación del Reino de Dios en este planeta.

Estas son, realmente, las corrientes de vida, como la Madre María ya lo ha explicado, que buscan esclavizar a la humanidad en su intento descarriado e irracional de probar que Dios se equivocó al haberle otorgado a los seres humanos el libre albedrío. Y podéis ver, amados míos, que la verdadera esencia de una nación libre y democrática consiste en que las personas tengan la oportunidad de ejercer su libre albedrío y, de ese modo, aprendan a cosechar las consecuencias de sus propias decisiones ­en vez de gastar sus vidas cosechando las consecuencias de las decisiones de una pequeña elite, aislando, entonces, a la elite de las consecuencias de sus decisiones dualísticas, egoístas y auto-centradas.

Amados míos, Jesús ha explicado que el universo es un espejo. Aquello que enviáis el espejo cósmico os lo reflejará. Y, si bien esto es cierto así como también es cierto que cada hombre cosecha lo que siembra, entonces puede ser posible que una elite del poder pueda posponer el regreso de su propio karma al forzar a las personas que están bajo su control a convertirse en un amortiguador entre la elite y su karma. Esta es una práctica que se ha mantenido desde que los primeros ángeles caídos encarnaron en este planeta, lo cual ocurrió hace mucho tiempo.

De este modo, vosotros quienes sois los verdaderos amigos de la Libertad, vosotros quienes sois personas espiritualmente maduras, vosotros que pertenecéis al diez por ciento de la cúspide de la pirámide en la Tierra, como lo explicó Jesús, debéis realmente ejercer la sabiduría ante esta práctica llamada “evasión del karma”. Debéis ejercer la sabiduría ante la manera en que la elite del poder está siempre tratando de colocarse de tal modo que las personas son las que sufren las consecuencias de las decisiones tomadas por la elite. Debéis, por lo tanto, apartaros de esta elite del poder. Debéis separaros a vosotros mismos de la cizaña, para que Dios pueda quitar la cizaña sin arrancar el trigo. Esto significa, primero que todo, que debéis alejaros en conciencia, al separaros vosotros mismos de la conciencia de la elite. Esto significa, en últimas, que debéis separaros vosotros mismos de la conciencia de la dualidad que Jesús explica a través de su página web.

Separaos de la conciencia del elitismo
Sin embargo, también debéis ser concientes de un aspecto de esta conciencia de la dualidad, la cual es la verdadera conciencia del mismo elitismo. Amados míos, aquellas almas que conforman la elite del poder actual en el planeta Tierra están absolutamente convencidas de que pertenecen a una clase separada que está por encima y más allá del resto de la población. Existen muchas facciones diferentes en esta elite del poder y cada grupo tiene sus propias razones para reclamar la superioridad.

Entonces, cuando observáis el planeta, veis elites del poder que rivalizan porque, realmente, ¿cómo podrían aquellos que están atrapados en la conciencia de la dualidad reunirse alguna vez bajo una misma voz? Si hubiesen logrado esta unión, hace mucho tiempo se habrían tomado todo el planeta ­y la creación de naciones democráticas libres hubiese sido imposible. Sin embargo, la verdadera naturaleza de la conciencia de la dualidad hace que esa unión sea imposible. Y esta es, realmente, la razón por la que veis muchas guerras entre dos grupos elitistas, facciones elitistas, que se pelean entre sí porque cada una tiene un deseo insaciable de poder máximo, de control máximo.

Y al contrario de las afirmaciones hechas por la elite ganadora, estas guerras no trajeron la verdadera libertad. Éstas, o bien trajeron una nueva elite del poder para remplazar la antigua o bien, consolidaron el poder de la elite existente. Sin embargo, cada guerra dualística consolidó el poder que la conciencia de la dualidad tiene sobre la humanidad.

Detrás de las elites del poder que rivalizan en la Tierra, podéis ver la elite del poder no material, compuesta del príncipe de este mundo y las fuerzas de la oscuridad. Simplemente están utilizando a las personas elitistas en la Tierra como peones en su juego máximo de probar que Dios se equivocó. Sin embargo, incluso ellos están divididos entre sí y dentro de sí y esto será, al final, su perdición. Ellos tienen que utilizar la estrategia de “divide y vencerás” contra las personas espirituales porque ellos mismos están tan divididos. Y así pueden mantener su poder, tan sólo en la medida en que puedan dividir a las personas espirituales más de lo que ellos mismos están divididos.

Os pido que reflexionéis sobre esta conciencia del elitismo porque tengo que deciros que existen muchas personas en el mundo de hoy, incluso muchas personas en las naciones democráticas y libres ­incluso muchas personas espirituales ­que han llegado a creer en varios aspectos de muchas de las filosofías elitistas que han sido promovidas por diferentes facciones de la elite del poder. Tengo que deciros que la mayoría de las personas en América tienen, en realidad, muchas creencias elitistas que consideran completamente ciertas o que, simplemente, nunca han pensado en cuestionar porque fueron educadas para aceptarlas sin siquiera pensar en ellas o cómo se originaron.

Entonces, amados míos, debo deciros que incluso los mismos padres fundadores no estaban completamente libres de estas creencias elitistas. Esto puede verse en algunas de sus acciones, tales como el hecho de que Thomas Jefferson utilizó esclavos para procurarse un estilo de vida cómodo en su amada finca. Ni siquiera George Washington estaba completamente libre de sus creencias elitistas pero, para gran crédito suyo, quedó para siempre el hecho de que rechazó ser el primer rey de América y, en vez de eso, acordó aceptar la Presidencia. Por lo tanto, realmente dejó un magnífico ejemplo de una persona que tiene el poder pero que no se embriaga con ese poder porque mantiene una visión superior. George Washington vio claramente el potencial para crear una nación democrática y libre que era mucho más importante que su poder personal, su fortuna personal, su placer personal e incluso su vida.

Reavivad el Espíritu de Auto-trascendencia
Amados míos, este es, entonces, el espíritu que necesitáis volver a encender entre las personas espirituales del mundo ­si América va a cumplir con su destino de convertirse en la pionera de la Era Dorada de Acuario. Ah, amados míos, cuando observáis la historia de América veis que nació del conflicto. Ella nació de un conflicto entre las colonias y el Rey inglés, quien representaba la elite del poder. E incluso luego de que ganó su libertad de la Corona Inglesa, quedó enlodada en la lucha dualística que la condujo a la Guerra Civil. Esto muestra que las fuerzas de la dualidad habían ya entrado a la nación americana y buscaban destruirla desde adentro. Luego vino la lucha contra el nazismo que culminó con el fin de la Segunda Guerra Mundial. E incluso luego de ello, la lucha dualística no terminó y durante décadas América se vio envuelta en la Guerra Fría con el comunismo.

Todo esto debería mostraros que las fuerzas de la dualidad han estado trabajando en América desde su mismo comienzo. Sin embargo, puedo deciros que América se encuentra hoy en día en una encrucijada donde las personas espiritualmente maduras en esta nación ­y en realidad, alrededor del mundo- tienen una oportunidad única para elevar a América y llevarla más allá de la lucha dualística.

Amados míos, con la caída del Comunismo, muchas personas sintieron que la lucha de América había terminado. De hecho, muchos de los realmente dedicados luchadores por la libertad en el Gobierno Americano y en las Fuerzas Armadas se han sentido como si estuviesen en un vacío desde que cayó el Muro de Berlín ya hace varios años. Ellos se han sentido como si no tuviesen un enemigo claramente definido e, incluso, el surgimiento del espectro del terrorismo no les ha quitado el sentimiento de estar en un vacío. Sin embargo, amados míos, lo que esto realmente significa es la oportunidad de llevar la lucha por la libertad a un nivel superior que está más allá del poderío militar y de la lucha contra un enemigo físico con armas materiales.

Esta es la oportunidad de elevarse a la comprensión de que la verdadera lucha por la libertad es una batalla espiritual ­y no es una batalla entre los dos extremos dualísticos definidos por la conciencia del anti-cristo. ¡Claro que no! Esta es una batalla entre la Conciencia Crística y la conciencia del anti-cristo. Y, realmente, cuando vuestro ojo es Único, cuando veis más allá de la conciencia de la dualidad, comprendéis que ­en realidad- no existe ninguna batalla porque es completamente unilateral. Aquellos que están atrapados en la conciencia del anti-Cristo se ven a sí mismos en oposición a las fuerzas del Cristo, ellos se ven a sí mismos como los enemigos del Cristo y los enemigos de Dios. De este modo, siempre están librando una batalla pero, la batalla existe tan sólo en sus mentes.

Aquellos que están anclados en la eterna felicidad de la Conciencia Crística comprenden que las fuerzas del anti-Cristo son, finalmente, irreales. Ellas no tienen ninguna permanencia y, por lo tanto, no son verdaderos enemigos. Ellas simplemente son espejismos proyectados en la pantalla de la vida. Y cuando comprendéis esta verdad, comprendéis cuán sabio fue Jesús cuando les dijo a las personas que no se opusieran al mal sino que colocaran la otra mejilla.

Amados míos, el máximo potencial para esta era es realmente el despertar de los luchadores por la libertad de América esparcidos por el mundo para que comprendan que la lucha por la libertad es una lucha entre la Conciencia del Cristo y la conciencia del anti-Cristo. Y la verdadera clave para ganar esta batalla consiste en elevarse por encima de los extremos dualísticos de la conciencia del anti-Cristo. Porque, de ese modo, la batalla será ganada sin disparar un solo tiro.

¿Quiénes son los verdaderos Americanos?
¿Quiénes son los verdaderos luchadores de la libertad, quiénes son los verdaderos Americanos? Son las personas que reconocen que Dios y las Leyes de Dios son la máxima autoridad porque ellos comprenden que la Voluntad de Dios es, en realidad, la voluntad de la parte superior de su propio Ser. Los verdaderos Americanos son aquellos que reconocen a la Presencia YO SOY como Dios individualizado dentro de ellos mismos, comprendiendo, entonces, que el Reino de Dios está dentro de ellos y, por consiguiente, por encima de cualquier división que exista en la Tierra. De ese modo, vivir dentro de las fronteras de los Estados Unidos no os hace, automáticamente, un verdadero Americano y vivir por fuera de sus fronteras no significa que no tengáis responsabilidades con América.

Los verdaderos Americanos son las personas YO SOY, las personas espirituales de esta Tierra y han sido posicionadas estratégicamente por todo el globo. Os habéis ofrecido como voluntarios para ser los pioneros de la Era Dorada de Saint Germain y yo sé que muchos de vosotros habéis sido educados con una actitud negativa hacia América. Sin embargo, no importa cuán justificado pueda ser ese punto de vista, os pido que miréis más allá de las apariencias externas y obtengáis la verdadera visión del potencial espiritual de América.

Si las personas espirituales van a tener un impacto decisivo en esta era, ellas deben vencer las divisiones dualísticas que han sido programadas en sus mentes por las elites del poder de este mundo. Ellas deben elevarse por encima de esas divisiones y forjar una unidad mayor que las haga un Cuerpo de Dios en la Tierra. Y una de las divisiones artificiales que debe ser vencida es el sentimiento de división en lo que concierne la visión del potencial de América. Como os he explicado, América no fue una nación creada para unos pocos cientos de millones de personas. América fue creada como un regalo para todo el mundo y su mayor potencial consiste en que se convertirá en el catalizador para la manifestación de la Era Dorada de Acuario, una victoria que se esparcirá como una reacción en cadena alrededor del globo.

Entonces, os digo sin rodeos que no importa lo que podáis sentir por América, es un hecho que la Era Dorada de Acuario no puede ser traída a este planeta a menos que América se eleve a su mayor potencial espiritual. Y os digo también que esto tan sólo puede ocurrir cuando los seres YO SOY alrededor del mundo se unan para sostener la visión espiritual para América, resolviendo todo sentimiento negativo y visualizando, realmente, que América se eleva por encima de la dualidad y del elitismo, convirtiéndose en una nación libre. No es una coincidencia que América tenga personas que han llegado virtualmente de cada nación de la Tierra. Este sólo hecho debería demostrar que América tiene conexiones con cada nación y, por lo tanto, tiene el potencial de esparcir la libertad espiritual a todo el planeta.

Soy completamente conciente de que América merece mucha de la reputación que tiene alrededor del mundo. Sin embargo, como personas espiritualmente maduras, deberíais ser capaces de ir más allá de las apariencias externas. ¿No es esta toda la razón de ser de los Guardianes de la Luz de la Madre, o sea que veis más allá de las apariencias externas e imponéis la visión del Cristo sobre la Luz de la Ma-ter? Entonces, ¿Es demasiado pediros que veáis más allá de las apariencias externas, sabiendo que el comportamiento de América está poderosamente influenciado en gran parte por la conciencia de la dualidad y del elitismo, la conciencia del anti-Cristo? Y cuando comprendéis esto, podéis ver estas manifestaciones como irreales e imponer la visión del Cristo sobre esta nación, sosteniendo así el Concepto Inmaculado que muestra a América cambiando la piel de serpiente de la conciencia serpentina.

Por lo tanto, estoy llamando ahora a todos los verdaderos luchadores por la libertad alrededor del mundo para que os despertéis. Estoy llamándoos para que captéis el Espíritu de la Libertad que condujo a la creación de la nación Americana.

Convertíos en la tercera gran generación
También estoy llamado a los verdaderos luchadores por la libertad dentro de América para que os inspiréis en las grandes generaciones del pasado. Realmente, hemos visto dos grandes generaciones en América. La generación de los revolucionarios Americanos que dieron nacimiento a esta nación. Y luego, la generación que ganó la Segunda Guerra Mundial y derrotó a las fuerzas del fascismo, por lo cual ha sido llamada la “mejor generación”. Si estudiáis estas generaciones, veréis que aunque supuestamente crecieron como gente común y corriente, ellas fueron capaces de captar una visión superior que iba más allá de sus vidas cotidianas. Estuvieron dispuestas a dejar de lado aquellas vidas cotidianas y luchar por una causa que era superior a ellas mismas. E incluso, estuvieron dispuestas a dar sus vidas por esa causa. Y realmente, mayor amor no siente un hombre o una mujer que aquel de dar sus vidas por la causa del Cristo que va más allá de la lucha dualística del anti-Cristo.

Entonces, lo que os pido hoy es que observéis vuestras vidas y comprendáis que tenéis dos opciones. Habéis sido educados para veros a vosotros mismos como seres humanos comunes y corrientes y podéis, realmente, continuar viviendo vuestras vidas como seres comunes y corrientes. Pero, la alternativa es que captéis la visión superior para la Era Dorada y que comprendáis que esta causa es muy superior a vuestras vidas comunes y corrientes. Y, de ese modo, estaréis dispuestos a dejar de lado un poco de tiempo, un poco de energía y un poco de vuestra comodidad cotidiana para dar un golpe por la Libertad y hacer un esfuerzo por traer la Era Dorada, la cual es el mayor potencial de hoy en día.

Y, amados míos, al contrario de lo que hicieron las personas que lucharon en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de la Revolución, no os estoy pidiendo que arriesguéis vuestras vidas de manera física. Porque, realmente, la batalla que libramos hoy en día es más que nada una batalla espiritual que no requiere que perdáis vuestra vida física. Pero, si se ha de ganar esta batalla, sí se requiere que estéis dispuestos a dejar de lado algunas de vuestras comodidades y que deis tiempo y energía para librar esta batalla, la batalla de las mentes de la humanidad.

Realmente, hay mucho que podéis hacer. Y en la medida en que lucháis por obtener vuestra sintonización interior y por clarificar la visión de vuestro Plan Divino, empezaréis a ver lo que podéis hacer personalmente. Pero, ahora mismo, lo que podéis hacer es dar este Rosario, el Rosario de la Era Dorada para América y también los otros Rosarios entregados por la Madre María así como los Rosarios que vendrán.

Realmente, este debería ser un sacrificio que cualquier buscador espiritual debería ser capaz de hacer para servir como “tropas de choque” que están doblegando las defensas enemigas y, de ese modo, abriendo el camino para el ejército mayor, o sea para el resto de la humanidad que aún no ha sido despertada. Amados míos, ¿es mucho pediros que deis un Rosario diario y que habléis con vuestros amigos, aquellos que también sean personas espiritualmente despiertas y que podáis explicarles a éstos el potencial de la Era Dorada y, también, como pueden hacer una invaluable contribución a la Era Dorada al dejar de lado una media hora cada día para dar un Rosario?

Amados míos, hay mucho más que decir sobre la Era Dorada, sobre América y sobre la causa de la Libertad. Y ciertamente estaré regresando para impartiros más enseñanzas sobre éstos y otros temas pero, por ahora, os pido que contempléis el Espíritu de la Libertad que llevó a los patriotas Americanos a luchar contra sobrecogedoras circunstancias y dudas personales para dar nacimiento a una nación que realmente fue la que mostró el camino hacia una nueva era de Libertad y auto-determinación para las personas de este planeta.

Estáis más cercanos de lo que creéis
Os pido que os veáis como el mayor potencial de convertiros en la generación que mostrará el camino hacia una nueva era de Libertad Espiritual. Y, realmente, como los pioneros de una nueva era, no deberíais esperar que la población en general comprenda por qué hacéis lo que hacéis. Muchas personas no están aún listas para compartir la visión espiritual que habéis captado ­o por lo menos divisado-, luego no esperéis que os agradezcan. Y estad preparados al hecho de que, realmente, puede que ridiculicen vuestros esfuerzos y vuestras creencias. Pero, amados míos, incluso los primeros patriotas Americanos estuvieron expuestos al ridículo. Y con frecuencia tuvieron sus dudas sobre la validez de su causa o sobre la razón de luchar contra lo que parecía algo imposible.

Sin embargo, amados míos, estáis más cercanos de lo que pensáis de lograr ese rompimiento en la conciencia colectiva, un rompimiento que abrirá las puertas a un despertar espiritual que ciertamente ocurrirá. No es una cuestión de SI OCURRIRÁ sino una cuestión de CUÁNDO OCURRIRÁ. Como lo dije en mi último discurso, yo, así como otros miembros de las Huestes Ascendidas estamos absolutamente decididos a que la humanidad se despierte a la realidad espiritual.

Y estamos absolutamente decididos a que la nación Americana sea la primera nación en despertar a su verdadero potencial espiritual. Este despertar OCURRIRÁ pero, entre más tiempo pase, más será necesario ocasionar cataclismos en la sociedad y cataclismos tales en la naturaleza que las personas no puedan ignorarlos. Esto es lo que expliqué en mi último discurso y es una realidad. América enfrentará pruebas muy severas en los años que vienen ­a menos que las personas Americanas despierten a su potencial americano.

Y, realmente, aquellos que ya están despiertos pueden hacer mucho por acortar el tiempo que le tomará a la población en general abrir sus ojos. Y, por lo tanto, el futuro realmente está en vuestras manos, en vuestros corazones y en vuestras voces. Depende de vosotros el acortar el tiempo para el elegido, para que el despertar pueda ocurrir con un mínimo de calamidades.

¿Es que no vale la pena dejar de lado un cierto tiempo todos los días para cumplir la promesa que hicisteis antes de encarnar? Os puedo asegurar que la mayoría de las personas que alguna vez lean esta enseñanza pertenecerán a la banda de voluntarios que eligió encarnar en esta época porque tienen una conexión con mi corazón y deseaban ayudar a traer mi Era Dorada. Mis amados corazones, muchos de vosotros estuvisteis frente a mí en el plano espiritual antes de encarnar y me prometisteis que ayudarías a obtener la Libertad. De ningún modo estoy tratando de haceros sentir mal por lo que hayáis o no hayáis hecho. Simplemente, os estoy recordando de manera amorosa la promesa que habéis hecho. Y os estoy recordando que al cumplir esa promesa recuperaréis de nuevo vuestro sentido del propósito y de la misión. Venceréis todo sentido de vacío en vuestra vida y vuestra vida será llenada con el gozo infinito que proviene de sentir las energías del Espíritu Santo, el verdadero Espíritu de la Libertad que fluye a través de todos los niveles de vuestro Ser.

Entonces, uníos a mí, uníos a Jesús, a la Madre María, al Arcángel Miguel, mientras fluimos con el Río de la Vida que está llevando a este planeta hacia la Era Dorada. Me despido de vosotros, hasta que volvamos a encontrarnos y os sello en el corazón de la Libertad.

 


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